• Al llamar al 1-1-2, un Gestor/a telefónico de Emergencias le atenderá de inmediato.
    • Hay que contestar a todas las preguntas con la mayor claridad posible y de manera breve. No gritar y hablar despacio, así le entenderán mejor. Aunque la situación sea complicada, es necesario mantener la calma.
    • Se deben facilitar datos concretos sobre la emergencia. Qué está pasando, dónde está pasando y a quién le está pasando.
    • Debe identificarse y dar un teléfono de contacto. Indicar si es testigo, implicado, víctima, familiar o si no está usted en el lugar del suceso.
    • Hay que seguir las instrucciones y consejos del profesional que le atiende, esto ayudará a controlar la situación mientras llegan los operativos, ellos están para ayudarle.
    • Recuerda que con una sola llamada gratuita se activan todos los servicios de emergencias que sean necesarios en cada caso.
    • Existen muchos tipos de recursos, dependiendo del tipo de servicio de emergencias y de la zona en la que se encuentren; por ello es necesario contestar a todas las preguntas que les realicen, para determinar qué es lo más adecuado para cada suceso.
    • Mientras usted está hablando no se demora la asistencia, hay más Gestores de Emergencias que realizan un gran trabajo en equipo activando los recursos según se recibe la información.
    • Llame a 1-1-2 cuando la vida de las personas o algún bien se encuentren en peligro inmediato: accidentes, incendios, necesidad de asistencia sanitaria urgente, agresiones, robos, rescates, catástrofes, etc.

Recuerde: Las llamadas indebidas al 1-1-2 pueden entorpecer la labor de quienes atienden urgencias reales. Nunca se debe llamar para solicitar información que no sea para una cuestión de urgencia o emergencia.

Recuerda, el teléfono 1-1-2 es el único teléfono gratuito y europeo para la atención de urgencias y emergencias.