Las nueces son el único fruto seco con una cantidad significativa de ácidos Omega 3, básicos para la salud y que el cuerpo humano no puede producir. Un puñado de nueces al día ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, hipertensión y obesidad. Es una manera fácil y sana de cuidar nuestro corazón.

Los romanos extendieron el cultivo del nogal en Alemania y España y, posteriormente, pasó a otros países europeos. El nogal fue llevado a América por los navegantes españoles y adquirió su mayor difusión en California, en uno de los valles más fértiles del planeta, con nogales que alcanzan los 30 metros y producen nueces durante cien años.

Además, las nueces son una buena fuente de vitamina B6, ácido fólico, fósforo, magnesio y cobre. También contienen antioxidantes, como la melatonina o el selenio y son ricas en proteínas.

Gracias al efecto saciante de las nueces se puede conseguir una reducción en el consumo de grasas animales y azúcares refinados, presentes en productos como la bollería, las carnes rojas o bebidas azucaradas. Y ayudan también a controlar el estrés, aliviar la fatiga, etc.

Ideas para incorporarlas a tus platos:

Añade nueces troceadas a tus salsas y serán más sabrosas.

En todas las ensaladas se convierten en un exquisito manjar.

Dales un toque original y sano a platos como el gazpacho y los canelones.

Reboza pescados y carnes con nueces para conseguir sabores más gustosos.

Úsalas a tu gusto en cualquier postre, porque les sientan bien a todos.

Por JULIA G. R. profesora de Tele emergencias de Centro de Estudios Técnicos en Sanidad