Los frenos, ese sistema de los vehículos que siempre deseamos que se encuentre en la mejor de las formas.

Desde los orígenes de los vehículos se ha sentido siempre la necesidad de mantener el control de las máquinas. Y como no, cuando empezamos como noveles a manipular a estas.

Ya son muchas la variaciones que han sufrido al pasar de los tiempos, pero todavía les exigimos cada vez más. Muchas personas e incluso los ingenieros se dan cuentan de lo vulnerables que somos a los mandos de un vehículo a tener descuidos, despistes y demás lapsus que queramos justificar.

Hoy en día son muchas las opciones que podemos encontrar en los vehículos y todo gracias a los avances en electrónica y la electricidad. Tales como el ABS, ESP, ASR y otras más. Siempre para nuestra seguridad. Pero lo que siempre tenemos que tener en cuenta, es cuidar el mantenimiento de los sistemas mecánicos de los frenos. Aquellos que son los más importantes (líquido de frenos, pastillas, etc), por que ellos son sobre los que se van a materializar el trabajo y la eficacia para detener los vehículos, incluso en esos momentos que no nos esperamos.

Por Ernesto Sanchez, profesor de Mantenimiento Mecánico del Vehículo de Centro de Estudios Técnicos en Sanidad