En el año 79 d.C. Pompeya sufrió una de las catástrofes naturales más aterradoras de la historia de la humanidad. Más de 2000 personas murieron rápidamente bajo una capa de cenizas provenientes de la erupción del volcán Vesubio.

Pompeya se encuentra cerca de la ciudad de Nápoles, a orillas del río Sarno en el que atracaban toda clase de buques mercantes.

Las casas tenían una sola puerta a la calle y estaban formadas por paredes con respiraderos pero sin ventanas. Presentaban un patio central o atrio y alrededor se ubicaban las habitaciones.

Cerca de la ciudad, a unos escasos nueve kilómetros, se erguía el Vesubio, el último volcán activo de Europa. Además de Pompeya, a unos seis kilómetros al oeste del volcán se situaba otra ciudad, Herculano, también arrasada.

Aunque unas semanas antes se sucedieron varios terremotos, en el momento de la erupción, en la ciudad de Pompeya vivían aproximadamente unas 25000 personas. Según las investigaciones es posible que poco antes del mediodía se produjera una gran explosión. Se abrió otro cráter en la montaña y fueron despedidas miles y miles de piedras al rojo vivo a muchos metros de altura. Después una nube de ceniza ocultó el sol y comenzaron a caer las piedras al suelo. A media tarde Pompeya había quedado enterrada bajo seis metros de cenizas y piedra. Herculano, sin embargo fue arrasada por la lava ardiente. La gente tuvo tiempo de huir mientras se desencadenaba el trágico suceso, pero en Pompeya murieron unas 2.000 personas: algunas aplastadas por las piedras y la mayoría asfixiadas por los gases o las cenizas.

La inmensa capa de cenizas que cubrió todo mantuvo la ciudad escondida durante casi 17 siglos. En el año 1756 fue descubierta Pompeya por arqueólogos gracias a unos manuscritos que relataban su ubicación.

La ciudad se había mantenido, conservando pinturas, edificios o esculturas en perfectas condiciones. Pero los arqueólogos también encontraron a montones de personas que quedaron petrificadas en la posición en la que se encontraban antes de morir.

El monte Vesubio sigue siendo un volcán activo hoy en día, cerca de la ciudad de Nápoles donde viven más de 3 millones de personas. Es probable que vuelva a hacer erupción, siendo en el día de hoy, de consecuencias devastadoras. La última erupción del Vesubio ocurrió en el año 1944, hace casi 70 años. Con anterioridad las erupciones ocurrían con mayor frecuencia, lo que quiere decir que la próxima vez que el volcán haga erupción será de una dimensión importante.