¿Desconocimiento? ¿Falta de interés? ¿Presión? ¿Irresponsabilidad? Son varias las causas que hacen a los alumnos copiar en exámenes oficiales. Sin embargo, el recurrir a este tipo de técnicas ilegales puede tener consecuencias muy negativas para los que lleven a cabo estas actividades fraudulentas.

Lo que puede que muchos de estos estafadores desconozcan, es que desde hace más de sesenta años, existe en España el llamado “Decreto de disciplina académica” (creado el 8 de Septiembre de 1954), donde hay una clasificación de faltas y consecuencias según la gravedad del acto cometido. El copiar en un examen estaría dentro de las consideradas faltas graves y estas serían las posibles consecuencias que asumirían los implicados en caso de ser descubiertos:

1.ª Inhabilitación temporal o perpetua de los Centros docentes.

2.ª Prohibición de examinarse de la totalidad o parte de las asignaturas en que se encuentre matriculado, en todas las convocatorias del año académico, con la consiguiente pérdida de los derechos de matrícula.

3.ª Prohibición de exámenes ordinarios en una o más asignaturas.

4.ª Pérdida parcial o total, definitiva o temporal, de becas, plazas en Colegios Mayores u otros beneficios de protección escolar. Esta sanción podrá también interponerse con el carácter de accesorio de las establecidas en este apartado y en el anterior.

El profesor será quien tenga la última palabra, y podrá acogerse a cualquiera de estas correcciones recogidas el artículo 6º del decreto a la hora de determinar el futuro del alumno en cuestión. En caso de que el implicado no acatara las repercusiones de su acto, el caso acabaría en un tribunal donde el Juez Instructor dictaminaría su sentencia final.

Es responsabilidad de los encargados docentes asesorar y concienciar a nuestros estudiantes de que los tramposos no tienen cabida en el ámbito educativo. Lo que resulta más descorazonador es que el copiar en los exámenes ocurre tanto en jóvenes que todavía no tienen consolidada su educación en valores como en adultos a los que parece no importar las repercusiones que puede tener en su ámbito laboral el poseer un conocimiento que verdaderamente no tienen, dado que si esto ocurre en sectores como puede ser el sanitario, se está jugando con la vida de las personas, y eso es intolerable.