Durante el verano no debemos olvidar que mantener el ritmo de estudio es muy importante para después no tener que volver a empezar por haber perdido el hábito.

Con esto no quiero decir que tengáis que estar estudiando todos los días, pero sí mantener la mente activa y no dejar de hacer cosas.

Para ello lo primero que debes hacer es organizar todos los apuntes por asignaturas o áreas; ordenar la habitación y despejar la mesa para cuando vuelvas a comenzar con el estudio.

Una vez hayas organizado todo, debes planificar el verano con el repaso de las áreas comunes para el siguiente curso o aquello que sea la base. Utiliza esquemas o resúmenes y léelos como si de un libro se tratara, de tal forma que no lo veas cómo un estudio sino como un repaso o lectura entretenida, siempre y cuando sea comprensiva.

De esta forma cuando comience el siguiente curso seguirás manteniendo la base y no habrás perdido el hábito de estudio.

También puedes leer un libro y sobre él realizar algún resumen (por capítulos o al finalizar el libro) para así seguir permanentemente con la capacidad de síntesis y memoria a corto/largo plazo.

Todo esto debes verlo como algo positivo y bueno para ti y no como seguir con el estudio en verano, ya que la forma de plantearlo no es de estudio sino de ocupar la mente en ratos libres y no dejar atrás los hábitos adquiridos durante todo el año.

¡¡QUE PASÉIS UN BUEN VERANO!!