Los antibióticos son medicamentos que combaten las infecciones bacterianas. Usados correctamente, pueden salvar vidas pero, hoy en día, hay un creciente problema de bacterias que son resistentes a los antibióticos; esto ocurre cuando las bacterias mutan y se vuelven capaces de resistir los efectos de un antibiótico, en parte, “gracias a nuestra ayuda”, cuando tomamos los antibióticos de forma inadecuada.

La OMS ha advertido recientemente que “muchas infecciones comunes dejarán de tener cura y podrían volver a causar muertes”. En concreto, España es uno de los países más vulnerables, según ha señalado el Centro Europeo de Control de Enfermedades.

A continuación, enumeramos una serie de recomendaciones para ayudar a prevenir la resistencia a los antibióticos:

  • No usar antibióticos contra virus como los del resfriado o la gripe, no funcionan
  • Seguir la pauta médica a la hora de tomar antibióticos: terminar el medicamento aunque nos sintamos mejor. Si interrumpimos el tratamiento demasiado pronto, algunas bacterias pueden sobrevivir y volver a infectar
  • Si nos sobran antibióticos, no guardarlos para automedicarnos
  • No recomendar a nuestro amigos/conocidos que tomen antibióticos