Hasta hace pocos años, la respuesta que se daba a las emergencias sanitarias, como accidentes con múltiples víctimas, catástrofes o desastres, era un intervención basada en un modelo biológico, donde se daba mayor relevancia, única y exclusivamente, a la atención sanitaria prestada por médicos, enfermeros y técnicos. Los aspectos humanos y emocionales no se cubrían por el desconocimiento o la falta de concienciación de la importancia que la perspectiva psicológica tiene, y que en una emergencia sanitaria cobra una importancia fundamental.

Si se quiere ofrecer una atención integral, hemos de basarnos en un modelo de atención bio-psico-social, no solo desde una perspectiva curativa o asistencial sino también con profesionales formados y entrenados a nivel psicológico.

En esta asignatura se muestra la importancia de los aspectos psicológicos del ser humano necesarios para comprender cómo funciona el ser humano y entender por qué ante ciertas situaciones aparentemente iguales, las personas se comportan de un modo tan diferente. Por este motivo, es importante que un Técnico en Emergencias Sanitarias tenga las habilidades básicas para la ayuda y el cuidado en la relación con los afectados y el entorno. Está en manos del profesional ser un buen comunicador para escuchar, entender, hacerse entender y ayudar a la persona que tiene enfrente.

Como profesional, el enfrentarse, día a día, a situaciones de elevado impacto emocional puede provocar diferentes estados o reacciones psicológicas desadaptativas, por lo que es importante conocer y poner en marcha medidas de autoprotección psicológica.