A lo largo de nuestros años de estudio debemos tener en cuenta que tipo de alimentación llevamos a diario. Muchas investigaciones confirman que algunos alimentos no aumentan el coeficiente intelectual, pero sí que pueden ayudar y mejorar la capacidad cognitiva de nuestro cerebro y por lo tanto la capacidad de concentración, memoria y rendimiento.

Algunos de estos alimentos que contribuirán a ayudarnos serán:

  • Salmón, gracias a su alto contenido en omega3.
  • Zanahoria, que contiene antioxidantes y ayuda a mejorar la capacidad de retención.
  • Nueces, cacahuetes y/o semillas debido a su alto contenido en fósforo ayuda al rendimiento intelectual.
  • Arándanos, ricos en antioxidantes para mejorar la memoria y concentración. Se pueden tomar naturales, en zumo, mermeladas, jaleas o en pasteles o repostería.
  • Plátano, por su alto contenido en potasio, magnesio y vitamina C son beneficiosos para la memoria.
  • Huevo, que contiene aminoácidos y otras sustancias como la “colina” que ayudan a mejorar la capacidad de atención.
  • Té y café, que ayudan a mejorar MOMENTÁNEAMENTE la memoria, tiempo de reacción y concentración.
  • Verduras (de hoja verde), ya que por su alto contenido en antioxidantes ayudará a evitar el decaimiento de la memoria.
  • Yogur, derivado de la leche y compuesto por aminoácidos que provocan el sentido de alerta y mejora la memoria.
  • Chocolate negro, ya que además de satisfacer el deseo o necesidad de azúcar en el organismo, contiene un estimulante natural parecido a la cafeína que ayuda a mantener la atención.

Todos estos alimentos como decíamos son algunos de los que pueden ayudar a mejorar la capacidad de reacción, concentración y/o memoria; pero debemos tener cuidado y no abusar de muchos de ellos ya que pueden producir el efecto inverso al que queramos conseguir, como por ejemplo el café o té. Si abusamos de él, nuestro cuerpo puede interpretar que queremos activarnos de más y producirá una alteración nerviosa en el cuerpo.