1-1-2 vs 112

En 1991 la CEE (ahora Unión Europea) tomó la Decisión 91/396 que estableció que todos los Estados miembros adoptarían las medidas necesarias para implantar el Teléfono Único Europeo de Urgencia 1-1-2, para facilitar el acceso al sistema de emergencias de todos los ciudadanos y adoptar las medidas necesarias para garantizar que las llamadas a este número recibieran la respuesta y atención apropiadas.

En España aún coexisten muchos números diferentes para contactar con los diferentes Servicios de Emergencias, dependiendo cada uno de ellos, de en qué Comunidad Autónoma nos encontremos.

Ventajas de llamar a 1-1-2 en caso de urgencia o emergencia:

  • Sólo tienes que recordar un número de teléfono para cualquier tipo de suceso. Desde el Centro Coordinador activarán todos los recursos necesarios según los datos obtenidos de una única llamada.
  • Es el único teléfono gratuito para urgencias y emergencias.
  • Puedes llamar sin cobertura, siempre que algún operador de telefonía móvil tenga cobertura en la zona.
  • En Europa sólo existe el número 1-1-2.

¿Porqué es mejor decir 1-1-2 (uno-uno-dos) y no 112 (ciento doce)?

  • Está demostrado que es más sencillo recordar los números 1-1-2 (uno-uno-dos) en un momento de estrés a causa de urgencia o emergencia.
  • El 1-1-2 debe ser accesible a cualquier ciudadano, de cualquier edad y condición.
  • Es más fácil para las personas mayores o con algún tipo de limitación recordar 1-1-2 (uno-uno-dos).
  • A los niños pequeños, que aún no han dado en el colegio las centenas, se les puede enseñar como “palito-palito-patito”.

Recuerda: en caso de urgencia o emergencia marca 1-1-2 (uno-uno-dos), contesta a todas las preguntas que te hagan los profesionales que te atenderán, con una sola llamada gratuita se activarán los recursos que sean necesarios en cada caso. Enseña a niños y mayores cómo actuar ante una situación de emergencia y haz un buen uso del teléfono de emergencias, ellos están para ayudarnos.

Por Julia G.R. profesora de Centro de Estudios Técnicos de Sanidad